En medio de una encarnizada campaña electoral y con debates rumbo al balotaje del próximo 19 de octubre, el exejecutivo del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), Manuel Morales, advirtió que ninguno de los candidatos a la presidencia ha manifestado cual será el modelo económico alternativo que reemplace las fracasadas políticas del Movimiento al Socialismo (MAS).
En criterio de Morales, el tema económico y los planteamientos para sacar al país de la actual crisis son la parte central de la propuesta en ambas opciones políticas que pugnan por llegar gobierno; sin embargo, todas las medidas que se asuman para salvar la economía solo terminarán arreglando el caos heredado del actual gobierno, sin dar certezas a futuro.
“La situación económica y la crisis, que son el meollo de la propuesta económica (de los dos candidatos), solucionan la gestión de Luis Arce. Al final Paz o Quiroga van a terminar corrigiendo los gravísimos errores que se han cometido, sin parar la tendencia en la que se encuentra el país”, expresó el especialista durante una entrevista.
Además, puntualizando que la actual situación económica es de una completa inestabilidad, con subidas y bajadas que impiden vislumbrar un momento final de equilibrio, Morales advirtió que ninguna de las candidaturas da certezas respecto a un punto de estabilización, ni se habla del modelo que reemplace al fracasado “social comunitario” impuesto por el Movimiento al Socialismo en sus casi dos décadas en el poder.
“Estamos en una especie de tobogán donde no vemos, aunque se vaya a tocar tierra, ni vemos el famoso modelo económico alternativo”, cuestionó.
Asimismo, el activista expresó su preocupación por la falta de certezas respecto al sustento del país una vez ingrese una nueva administración de gobierno ni las nuevas fuentes de ingresos que complementen a las medidas que implemente la nueva administración.
“Nadie está señalando de qué va vivir el país a partir del 8 de noviembre, cuáles van a ser los nuevos recursos que nos permitan pagar la deuda a ser asumida, pagar la gasolina, generar nuevos ingresos, etc.”, dijo.
Además, puntualizando que los “planes de salvataje” expuestos por ambas candidaturas solo garantizan la compra de combustible y dotación de divisas por unos cuantos meses, con la paz social que esto conlleva, Morales alertó que deben conocerse los planes que se tienen para después de este período.
Los dos binomios que participan de la contienda electoral y definan la presidencia en el balotaje del próximo 19 de octubre, enfocan su propuesta en la delicada situación económica del país, donde temas como el futuro de la subvención a los hidrocarburos, la inflación, el déficit fiscal y la falta de dólares para el mercado interno, tienen especial atención.
Las diferencias en la propuesta de los candidatos Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Jorge Quiroga, de la alianza Libre, radican en la forma de implementar sus propuestas.
Por un lado, Quiroga habla de reducir el déficit fiscal y cerrar empresas deficitarias estatales, además de levantar sectorialmente el subsidio a los hidrocarburos.
En el caso de Rodrigo Paz, se hace énfasis en un modelo de descentralización, de manera que se multipliquen los ingresos para alcaldías, gobernaciones, universidades y pueblos indígenas.
Ambas propuestas coinciden en que las dos décadas del “masismo” en el poder ahuyentaron la inversión extranjera, por lo que se plantea políticas para atraer a la inversión privada, tanto nacional como extranjera, garantizando seguridad jurídica.
Paz propone “capitalismo para todos” como el eje de su programa en base a la regularización de la economía informal, acceso a créditos, eliminación de aranceles para bienes no producidos en Bolivia y la redistribución del Presupuesto General del Estado (PGE) en una proporción de 50-50 entre el Gobierno central y las administraciones subnacionales, con la finalidad de mejorar la distribución de los recursos.
Por otro lado, Quiroga plantea una apertura económica sin trabas, reformas estructurales desde el Estado que permitan atraer inversión y negociar el financiamiento externo como palanca para recuperar la estabilidad macroeconómica. Su oferta incluye disposiciones para lograr mayores niveles de autonomía regional en temas como salud y educación, además de medidas de choque financiadas con crédito externo y ajustes al gasto público.

