Ante el nuevo rumbo que el gobierno entrante perfila para las futuras relaciones exteriores del país, el diputado electo por la alianza Unidad, Carlos Alarcón, destacó las gestiones de la administración Paz para sacar al país de un “encapsulamiento” ideológico forzado por el Movimiento al Socialismo (MAS) en casi dos décadas de gobierno.
“Al fin Bolivia sale de su caparazón, de su encapsulamiento, estamos abriéndonos al mundo justo en el momento en que más necesitamos del mundo”, sostuvo el legislador paceño en referencia a las recientes reuniones y acuerdos suscritos organismos multilaterales por el presidente electo Rodrigo Paz Pereira.
Según Alarcón, la gira realizada por el presidente electo en los Estados Unidos, fue de suma importancia si se toma en cuenta la delicada situación económica por la que atraviesa el país y su población, producto de un nefasto paso del “masismo” por el poder.
“De los que se trata es de resolver la tremenda crisis económica que está asfixiando la economía de todas las familias bolivianas, sobre todo de las más necesitadas”, puntualizó.
Recientemente, el analista y docente universitario, Julio Alvarado, afirmó que el país va dejando atrás la política exterior ideologizada que promovió el Movimiento al Socialismo en veinte años, dando un giro de 180 grados en su relación con el mundo.
En su criterio, las acciones y las palabras del presidente electo demuestran que su gobierno optará por el “pragmatismo político”, dejando atrás la política exterior ideologizada que impulsó el MAS.
“El mensaje presidente electo se enmarca en la teoría del Realismo Político, los Estados actúan en la arena internacional de acuerdo a sus intereses, de acuerdo a las necesidades de su población, no por afinidades políticas o ideológicas. No se alinea con ningún bloque de las potencias mundiales, más bien trata de tener muy buenas relaciones diplomáticas con todas ellas”, apuntó el especialista.
Asimismo, apuntó que otro ejemplo claro de esta nueva política exterior es el distanciamiento con las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela, regímenes que fueron aliados estratégicos del MAS, relación que solo aisló al país del contexto internacional.

