Tras confirmarse la victoria de Rodrigo Paz y Edmand Lara en la histórica segunda vuelta electoral, el analista político, José Luis Bedregal, atribuyó el fracaso de la campaña de la alianza Libre de Jorge Quiroga a dos graves errores estratégicos: priorizar la confrontación y desconocer la cultura política e idiosincrasia popular del electorado boliviano.
“La gente quería escuchar propuestas, quería discernir entre dos candidatos que, en líneas generales, estaban proponiendo salidas similares a la crisis; sin embargo, uno de ellos se desgastó y se consumió en su propia estrategia al confiar ciegamente en la guerra sucia”, manifestó Bedregal en entrevista con EL DIARIO.
El analista cuestionó además el enfoque impulsado por el estratega ecuatoriano, Jaime Durán Barba, a quien señaló de haber cometido el “gravísimo error” de aplicar un modelo de comunicación política pensado para sociedades urbanas y mayor acceso a internet.
“Durán Barba puso todo su arsenal en lo que él considera el núcleo de una campaña: la comunicación política, pero eso puede servir en países donde lo urbano es lo ampliamente mayoritario y con niveles de acceso a internet mucho más desarrollados”, acotó.
Bedregal recordó que en Bolivia existe una “idiosincrasia popular extremadamente arraigada” en comparación de otros países donde el consultor tuvo éxito –como Argentina, Colombia o Ecuador–, por lo que atribuyó a esto el fracaso de su campaña.
Recordando la herencia política que dejó la Revolución Nacional de 1952, explicó que estas “banderas, aspiraciones inconclusas y una necesidad de construir la bolivianidad” todavía vigentes supieron ser aprovechadas en el pasado por el Movimiento al Socialismo (MAS) para conectar con las mayorías.
En tal sentido, concluyó que la derrota de Quiroga se explica en cómo su equipo incorporó de manera tardía estos elementos identitarios, recién al percibir que no cautivaban más votos, pues usar “un poncho o un lluch’u” no bastó para revertir la desconfianza de muchos votantes.
QUIROGA ACEPTA DERROTA
En su discurso de anoche, Quiroga mostró una actitud de madurez democrática al reconocer la victoria del binomio Paz-Lara y pedir a sus seguidores mantener la calma y respetar la voluntad popular, ante algunos gritos de descontento que se oyeron de fondo.
“Mi alma está partida, no por algo personal, sino por las dificultades económicas que atraviesa Bolivia (…) Entiendo el dolor que nos embarga, entendemos la angustia que viven las familias bolivianas con esta crisis, pero se necesita una actitud madura, democrática y de Estado”.
Quiroga enfatizó que, dada la crítica situación que se avecina y la angustia que la población siente, no sería prudente exacerbar la incertidumbre y la dificultad política con actitudes de cuestionamiento. “Estaríamos haciéndole daño a Bolivia y yo nunca le haría daño a mi país”, afirmó, a tiempo de asegurar que aguarda el resultado oficial y que su equipo revisará todas las denuncias recibidas sobre posibles irregularidades en el proceso electoral.

