Después de años de espera, más de 80 familias de la comunidad guaraní de Iguiraty, en el Chaco tarijeño, cuentan por fin con agua segura en sus hogares gracias a la entrega de un pozo profundo y un sistema de distribución. La obra representa un cambio trascendental para la salud y la calidad de vida de la población.
“El agua es vida, y aquí era lo que más faltaba”, expresó emocionada la Mburuvicha de la comunidad durante el acto de inauguración, agradeciendo al gobernador Oscar Montes por la gestión que hizo posible el proyecto.
Hasta hace poco, los comunarios dependían de cisternas o recorrían largas distancias para conseguir agua. Hoy, el recurso llega directamente a sus viviendas, aliviando una de sus mayores preocupaciones.
El gobernador Montes destacó el esfuerzo conjunto entre el Gobierno Municipal, la empresa Repsol y los equipos técnicos que participaron en la obra. “En el Chaco se habían hecho muchas promesas, pero no se ejecutaban. Hoy vemos resultados concretos. Que este pozo nunca se seque y beneficie a las futuras generaciones”, señaló.
Este es el segundo pozo entregado en la región, tras el instalado en Los Blancos. Además, Montes anunció que Iguiraty será parte del plan de electrificación rural impulsado junto al Ministerio de Energía e Hidrocarburos, que ya cuenta con financiamiento aprobado.
Para la comunidad, el agua que brota del nuevo pozo no solo garantiza un derecho básico, sino que también simboliza esperanza y un nuevo comienzo bajo el sol chaqueño.

