El expresidente e historiador Carlos Mesa destacó la trayectoria del general Gary Prado Salmón quien falleció el pasado 6 de mayo por complicaciones renales. Remarcó que Prado defendió el territorio y la soberanía nacional ante la presencia de un grupo armado que pretendía tomar el control político y militar del país a costa del presidente electo René Barrientos y cuestionó “¿Qué haría hoy un presidente ante la presencia de un contingente guerrillero?”.
La remembranza de Mesa sobre el general Prado se difunde tras el reproche de familiares y militares en servicio pasivo al Gobierno y las Fuerzas Armadas (FFAA) que evitaron pronunciarse y rendir un homenaje póstumo al hombre que capturó al guerrillero Ernesto “Che” Guevara.
“¿Qué haría hoy un presidente boliviano ante la presencia de un contingente guerrillero cuyo objetivo es la toma del poder por las armas? ¿Consideraría sus móviles ideológicos y la mayor o menor justeza de sus demandas para decidir si se enfrenta ese contingente o no? Para un oficial de las Fuerzas Armadas, ¿el respeto por el enemigo y su causa lo eximen de su obligación de soldado de combatirlo y derrotarlo?”, cuestionó Mesa.
Lamentó que se pretenda descalificar al general Prado señalándolo como “asesino del Che” cuando él lo capturó y entregó vivo a los responsables de la División que tenía bajo su conducción las operaciones en la zona.
“Empecemos por decir que la total responsabilidad de la muerte de Ernesto Guevara les corresponde a quienes tomaron la decisión: al Presidente, René Barrientos Ortuño; al comandante de las Fuerzas Armadas, general Alfredo Ovando Candia, y al jefe de Estado Mayor General, general Juan José Torres Gonzáles”, enfatizó el expresidente.
Mesa indicó que a casi medio siglo del hecho que marcó a todos se debe terminar con la “retórica fácil” y colocar las cosas en su exacto lugar. Aunque considera que el asesinato del Che es injustificable se debe distinguir las ideas personales de la razón de Estado y subrayó que entonces “el Gobierno y el ejército hicieron lo que tenían que hacer”.
“El Gobierno y el ejército hicieron lo que tenían que hacer y derrotaron a la guerrilla, lo que era su objetivo y su obligación. El Che fue asesinado y esa decisión que puede explicarse es injustificable, pero aún recordando que admiré profundamente a Ernesto Guevara y como el adolescente que era entonces me conmovió hondamente su muerte (vivíamos tiempos en que la teología de la liberación hacia una cierta identificación del Che con Cristo), debo distinguir mis ideas personales de la razón de Estado. Censuro el asesinato, por supuesto, pero reconozco que el Ejército de Bolivia –como diría Marzana- cumplió con su deber”, se lee en la nota de Mesa.
El expresidente destacó que Gary Prado también se enfrentó a la dictadura de Banzer y promovió el retorno a la democracia. Además formó parte del gobierno del general David Padilla que derrocó a Juan Pereda con un solo objetivo que cumplió: convocar inmediatamente a elecciones (que se realizaron en junio de 1979) y entregar del poder a un presidente civil y colocó en el pecho la medalla presidencial a Walter Guevara Arce.
Resaltando que el general Gary Prado sería considerado un héroe nacional en cualquier país finalizó expresando: “Gary Prado es, no me cabe la menor duda, un ser humano digno, un militar de honor y un ciudadano al que el país le debe mucho”.
FUENTE: PÁGINA SIETE
