Nueve votos salvaron al ministro de Obras Publicas, Edgar Montaño, de la censura en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en una polémica y extensa sesión de interpelación sobre los servicios de transporte aéreo y aeroportuario que duró aproximadamente siete horas. Gritos, silbidos y aviones de papel lanzados contra el ministro fueron parte de la sesión.
“Se necesitaba 96 votos para los dos tercios y hay 87 votos con la comprobación del voto, y no existiendo el voto de dos tercios para la censura, se desecha la censura”, manifestó el vicepresidente del país y presidente nato de la ALP, David Choquehuanca.
Al concluir la interpelación, el vicepresidente Choquehuanca sometió a votación dos opciones: la primera por orden del día puro y simple para aprobar el informe de la interpelación y segundo por orden del día motivado que podría implicar la censura de la autoridad interpelada por dos tercios de votos de los presentes y en consecuencia su destitución.
En sala se encontraban presentes 144 legisladores (116 diputados y 28 senadores). La votación para optar por el orden del día puro y simple no alcanzó la mayoría que significaban 72 votos, sólo 45 de los presentes apoyaron esta opción.
La segunda opción tampoco alcanzó los dos tercios de votos que significaban 96 votos, pero solo se contabilizaron 79 y se desató el desorden en solicitud del voto nominal.
“Usted no está aquí para direccionar, menos para manipular, en este momento quien nos está llevando a esta chacota es quien conduce esta Asamblea”, reprochó el diputado Gualberto Arispe, en medio de discusiones entre legisladores masistas y opositores. Sugirió proceder por voto secreto o nominal, esta última sugerencia recibió el respaldo.
Mediante el voto nominal se contabilizaron 18 votos a favor de la censura del ministro Montaño en el Senado y 69 en Diputados, que en total sumaron 87 votos.
El diputado de Creemos, José Carlos Gutiérrez, aseguró que no se logró la censura por culpa de algunos de sus colegas de la oposición que no asistieron a la sesión. Dijo que son “flojos” porque no vienen a trabajar.
“Los opositores no vienen a trabajar y por eso no se censura (…) Son más de ocho diputados opositores que no vienen a trabajar”, indicó, alegando que solo faltaban algunos votos para conseguir la censura.
La interpelación
Durante aproximadamente tres horas el ministro Edgar Montaño respondió a 43 preguntas sobre los servicios de transporte aéreo y aeroportuario.
Entre algunas de las respuestas Montaño resaltó que 39 de los 41 aeropuertos en territorio boliviano son controlados por Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), cuyo costo de mantenimiento supera los 40 millones de bolivianos.
También señaló que en Naabol se tiene 279 trabajadores administrativos y 1.135 operativos. En comparación de Aasana que tenía 215 administrativos y 683 técnicos, y en Sabsa 146 administrativos y 699 operativos.
Sobre los vuelos cancelados informó que en 2021 se registraron 286 de 30.406 y destacó que representan menos del 1%. Asimismo, sostuvo que sobre las reprogramaciones en 2021 se registraron 3.490 vuelos demorados de los 30.406 que se realizaron ese año y 5.577 reprogramaciones de los 35.846 vuelos en 2022.
Durante la interpelación a Montaño, algunos legisladores de la oposición lanzaron aviones de papel a la autoridad, en protesta por los incidentes recientes registrados recientemente en Boliviana de Aviación (BOA). También se registraron silbidos y gritos contra el ministro.
Las observaciones
Los interpelantes lamentaron que Montaño haya acudido a la Asamblea Legislativa Plurinacional a presentar su informe luego de un año y que no haya respondido a algunas preguntas consideradas importantes.
El senador de CC, Santiago Ticona, cuestionó que el ministro no haya hecho mención alguna sobre los aeropuertos que no se encuentran en funcionamiento, la situación de los 800 extrabajadores de Sabsa que fueron desvinculados y cuantas de las 23 aeronaves con la que se cuenta son propiedad del Estado, entre otras observaciones.
“Trabaje si no va a trabajar hágase a un lado, porque necesitamos personal eficiente que trabaje por Bolivia”, expresó Ticona.
Por su parte, la senadora de la misma sigla, Daly Santamaría, lamentó que el ministro Montaño haya deslindado su responsabilidad respecto a los trabajos que se realizan en aeropuerto capitán Rojas de Potosí.
“Usted esta omitiendo ejercer su competencia nacional, la cual es el seguimiento de los aeropuertos y descaradamente nos ha dicho en el punto 41 (informe pormenorizado respecto al aeropuerto capitán Rojas) ‘está haciendo el gobernador de Potosí’”, reprochó la asambleísta.
Asimismo, el senador de CC, Fernando Vaca Suárez, cuestionó que en lo que respecta a los aeródromos de Guayaramerín, Riberalta y Rurrenabaque solo se hayan realizado “proyectos paliativos” como micropavimentos y bacheos, y remarcó que hasta la fecha no se haya garantizado el funcionamiento del servicio BOA regional.
También lamentó que tras los percances públicos de BOA, los ciudadanos de esas regiones prefieran que se haga gestiones con el Ministerio de Defensa para que el TAM opere en las rutas del norte.
“Pido a mis colegas que a través de un voto nominal podamos generar un voto de censura, porque lo que hace el ministro en dos años y medio es poner en riesgo la vida de todos los bolivianos que podemos y queremos utilizar nuestra línea bandera”, manifestó.
Complementando a la intervención del senador Santiago Ticona, la asambleísta Silvia Salame lamentó que el ministro Montaño no hubiera respondido a la inquietud de los Chuquisaqueños sobre el funcionamiento del aeropuerto Juana Azurduy como una alternativa a Alcantarí, que se encuentra en el municipio de Yamparáez.
“Sucre no solo es la capital de Bolivia, sino es la capital judicial, es un poder del Estado que tiene su asiento en Sucre y tiene que tener un trato especial, además por ser la capital. Entonces exigimos que para el bicentenario usted reponga ese aeropuerto para que sea un aeropuerto alternativo”, expresó.
FUENTE: PÁGINA SIETE
