La lucha contra el contrabando de combustibles obligará a las Fuerzas Armadas (FFAA) destinen 170 a desplazar efectivos en 12 zonas fronterizas del país y de esa manera interceptar la fuga de diésel y gasolina. Contará con el apoyo de los funcionarios de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, informó que los municipios donde se desplegarán los militares fueron identificados como zonas de alto flujo de combustibles que salen del país.
“En estos 12 municipios estamos destinando, de manera específica, para que hagan este trabajo 34 oficiales instructores y 136 soldados, que son tropa; en total, 170 efectivos militares, que van a trabajar junto con la ANH”, indicó la autoridad.
Los puntos donde se desplazarán los militares son: Cobija, en Pando; Copacabana y Desaguadero, en La Paz; Tambo Quemado y Pisiga, en Oruro; Villazón, en Potosí; Yacuiba y Bermejo, en Tarija; Puerto Suárez, San Matías y Piso Firme, en Santa Cruz; y Guayaramerín, en Beni.
Además, Novillo aseguró que las unidades militares de la Fuerza Aérea Boliviana, la Armada y el Ejército, acantonadas en las zonas fronterizas, también coadyuvarán en tareas contra el contrabando de combustibles.
Patrullajes
Para ello, dijo que realizarán patrullajes tanto por tierra, ríos fronterizos y hasta vía aérea para evitar la fuga de combustibles a través de las actividades ilícitas que afectan a la economía nacional.
El ministro dijo que la ciudadanía o los sectores como los agropecuarios, transportistas, industriales que utilizan de manera legal el combustible para su desplazamiento no tienen por qué preocuparse.
“Vamos a atacar aquellos puntos que tenemos identificados en los que hay desvío de combustible para realizar ya sea actividad ilegal como el contrabando de combustibles o ya sea como el narcotráfico o la minería ilegal, de manera que ese control se lo va realizar con la fuerza pública”, dijo.
En Bolivia, la venta de diésel y gasolina a los usuarios tiene una subvención de parte del Estado; en países como Perú, los precios son cambiantes y más elevados.
FUENTE: LA RAZÓN
