Desde el púlpito, la Iglesia Católica se defendió este domingo durante las homilías en diferentes regiones. Pidió que no se la estigmatice, por el caso del cura pederasta Alfonso Pedrajas (+).
El caso ha sacudido al país, luego que se conociera que el jesuita que vivió en Bolivia entre los años 60 del siglo pasado y 2009, cuando murió, abuso sexualmente de niños y adolescentes.
Su diario, descubierto por su sobrino Fernando, fue revelado por El País de España. En el documento titulado “Historia”, Alfonso Pedrajas habla de al menos 85 víctimas.
En Bolivia ya se instalaron tres denuncias para investigar lo sucedido, sobre todo en el colegio Juan XXIII de Cochabamba. Una abierta por la Fiscalía, otra por la Procuraduría y la última, por la Compañía de Jesús.
“Lo que pedimos aquí es que no se politice, que no se estigmatice a la Iglesia porque no es toda, a veces cuando pasa esto, se agarra que la Iglesia”, dijo el arzobispo de Santa Cruz, el monseñor René Leigue.

«La Iglesia boliviana sangra de pena y dolor (…) No somos de piedra, nos duele (…) Donde hay que corregir, hay que corregir y donde hay que enderezar, hay que enderezar”, dijo en La Paz el arzobispo Percy Galván.
Iglesia
Mientras que en Beni, el monseñor Aurelio Pesoa indicó que “se ha escuchado palabras de condenas, palabras de reproche, de rabia, palabras de molestias y no es para menos, por aquello que ha sucedido, pero también debemos decir que no ha sido extraño que en otros, haya despertado contra la Iglesia sentimiento de odio o buscando desacreditarla totalmente”.
Las pesquisas por el caso de pederastia se han activado. La Fiscalía y la Policía ya realizaron una inspección al colegio Juan XXIII, asimismo, dos miembros de la Compañía de Jesús declararon.
El Ministerio Público indicó que la investigación está en reserva. Sin embargo, subrayó que los jesuitas aún no dieron la lista de nombres de los ocho suspendidos de la orden por este caso.
El procurador Wilfredo Chávez advirtió que no hay suficiente colaboración de la Iglesia Católica. Mientras que la Policía no descartó recurrir a la Interpol para hallar a los jesuitas suspendidos.
Alfonso Pedrajas fue director del colegio Juan XXIII. Cumplió labores en Perú, Ecuador y Bolivia. Su primer abuso sexual lo cometió en 1964, a los 20 años, cuando estaba en Lima, Perú.
Falleció en 2009, por cáncer. Su diario fue hallado por su sobrino en la casa de su madre fallecida. No se pudo abrir ningún proceso en España, la Fiscalía indicó que el caso prescribió.
