En Bolivia, niños acceden a internet desde los 6 años y casi la mitad establece contacto con extraños.

Un estudio interinstitucional advierte que niñas, niños y adolescentes en Bolivia comienzan a interactuar con el mundo digital a edades tempranas —desde los 6 años— y se exponen a riesgos como la adicción a las pantallas, el contacto con desconocidos y la exposición a contenidos violentos.

El informe, titulado “Navegando entre riesgos invisibles y oportunidades reales: niñas, niños y adolescentes en el entorno digital”, fue elaborado por la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” junto a Save the Children, ChildFund Bolivia, Internet Bolivia y la ONG Realidades. El documento analiza los hábitos digitales y las vulnerabilidades de la población infantil y adolescente del país.

Uso temprano y señales de adicción

El 53% de los adolescentes comenzó a usar internet entre los 6 y 11 años, con mayor prevalencia en varones (57%) que en mujeres (50%). La investigadora Jazmín Mazó señaló que la tecnología se ha vuelto parte de la vida cotidiana desde edades muy tempranas y advirtió que muchos jóvenes describen su relación con redes sociales y videojuegos como un “vicio”.

Según Mazó, esta percepción refleja síntomas de adicción a las pantallas, ya que los adolescentes manifiestan dificultad para desconectarse. Además, el acceso a las TIC se orienta principalmente al entretenimiento y la socialización, más que al aprendizaje.

Diferencias de género y exposición a riesgos

El estudio identificó brechas de género en el uso de plataformas: los varones prefieren YouTube (87,8%) y videojuegos en línea (75,2%), mientras que las mujeres se inclinan por TikTok (82,6%) y redes como Facebook e Instagram (40%).

Las adolescentes, sin embargo, enfrentan mayor exposición a contenidos dañinos y a riesgos de explotación sexual digital. Entre los materiales más reportados se encuentran mensajes discriminatorios o violentos (35%), imágenes sangrientas (31%) y contenidos relacionados con autolesiones (30%).

Contacto con desconocidos y grooming

Uno de los hallazgos más preocupantes es que el 44% de los adolescentes reconoció haber interactuado en línea con personas que no conocía, y el 40% incluso llegó a reunirse en persona. Estas cifras son más altas en varones y en el grupo de 15 a 17 años.

Madeline Cruz, representante de ChildFund Bolivia, alertó sobre el incremento de casos de grooming, práctica en la que adultos se hacen pasar por menores para ganarse la confianza de niños y adolescentes con fines de explotación sexual.

El rol del algoritmo y la familia

Paulina Villarroel, directora de Esperanza Bolivia, subrayó la influencia de los algoritmos en la exposición a contenidos nocivos: “Si un niño consume material violento, el sistema seguirá mostrándole más de lo mismo. Pero con la guía de los padres, también puede reforzar mensajes positivos”.

El informe concluye que la interacción digital moldea intereses, referencias y formas de comunicación de los adolescentes, generando tanto oportunidades de expresión como riesgos de presión social y violencia simbólica.

Recomendaciones para las familias

La psicóloga Johanna Alemán Ríos recomendó establecer límites claros en el uso de dispositivos, definir horarios libres de pantallas y acompañar las actividades digitales de los hijos. También advirtió que el uso del celular antes de dormir afecta la calidad del sueño y puede generar irritabilidad y ansiedad.

Alemán sugirió crear espacios familiares sin tecnología, fomentar actividades fuera del entorno digital y participar en los juegos que utilizan los hijos, no como control, sino como acompañamiento emocional.

Finalmente, enfatizó que el internet no debe considerarse un enemigo, sino una herramienta que requiere orientación y límites claros: “No podemos encerrar a los niños en una burbuja, pero sí enseñarles a usar la tecnología con amor y responsabilidad”.

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