Vicepresidente electo señala que la prioridad del nuevo gobierno debe ser una reestructuración profunda de la Policía Boliviana, para que el país no dependa de agencias extranjeras.
Luego que el presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, anticipó que su gobierno trabajará en coordinación con todos los organismos relacionados con la lucha antidroga, entre ellos la DEA, el vicepresidente electo Edmand Lara rechazó esta posibilidad, asegurando que una reestructuración profunda en la Policía Boliviana mejorará el control al tráfico ilícito de drogas, generando el primer gran desacuerdo entre ambas autoridades.
El fin de semana, respondiendo al pedido de Evo Morales al nuevo gobierno para convocar a un referendo en el que se consulte a la población boliviana sobre el posible retorno de la DEA al país y un restablecimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, Paz reiteró que su gestión de gobierno trabajará con todos los organismos antidroga.
“El que quiere defender la corrupción que le tenga temor a las instituciones que vienen o nuestras instituciones que van a transparentar la forma de transparencia entre bolivianos”, sostuvo el mandatario electo en conferencia de prensa.
Asimismo, aseguró que nadie debería tener temor a las instituciones interesadas en cooperar con el país provenientes no solo de EEUU sino de países vecinos como Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Chile, pues se trata de entidades enfocadas en la lucha contra distintos tipos de ilícitos.
En criterio del vicepresidente electo, Edmand Lara, Bolivia no necesita de la DEA si se lleva adelante una reestructuración profunda de la Policía Boliviana; además, advirtió que ninguna organización internacional puede actuar en el país “cargándose” a cuanto boliviano considere narcotraficante.
Lara reconoció que el tema generó controversia, pero coincidió con los criterios que apuntan a que la DEA “nunca se fue de Bolivia”, al sostener que la agencia opera mediante agentes infiltrados en lugares estratégicos, prueba de ello, las investigaciones sobre el exjefe antidrogas Maximiliano Dávila, recientemente condenado en Estados Unidos por narcotráfico.
En esa línea, Lara aclaró que, aunque no existe una oficina visible de la DEA en territorio boliviano, “siempre ha estado presente”. Sin embargo, insistió en que la prioridad del nuevo gobierno debe ser una reestructuración profunda de la Policía Boliviana, para que el país no dependa de fuerzas extranjeras.
“La DEA siempre ha estado en Bolivia. Particularmente yo, como exmiembro de la Policía Boliviana, considero que es importante, ojo con esto que para mí es importante: primero reestructurar la Policía Boliviana. La Policía reestructurada en Bolivia no necesita de otras policías del mundo para combatir el narcotráfico”, apuntó la autoridad a través de sus redes sociales.
Según el vicepresidente electo, la postura de Rodrigo Paz debe ser respetada, sin embargo, un tema importante que no debe ser descuidado es el de la soberanía del pueblo boliviano.
“Ninguna organización internacional con el pretexto de combatir el narcotráfico puede meterse en nuestra soberanía. Nosotros somos independientes. Agradecemos, sí, a las organizaciones internacionales que quieran cooperar con formación, con capacitación con equipamiento, no pueden interferir en nuestra soberanía, tampoco pueden venir a maltratar a la gente vulnerando sus derechos (…), no pueden venir a Bolivia a cargarse a diestra y siniestra a cuanto boliviano les considere narcotraficante. No pueden hacer eso”, afirmó.

