Ante la polémica por la revelación de varias declaraciones discriminatorias por parte de ambos aspirantes a la Vicepresidencia de Bolivia, la ciudadanía expresó su rechazo hacia estos discursos y criticó la falta de calificación de ambos candidatos, llegando a afirmar que esto demuestra el estado decadente de la política en Bolivia.
Las reacciones se concentraron, en particular, en episodios vinculados al candidato del PDC, Edman Lara, y a supuestos tuits antiguos atribuidos a Juan Pablo Velasco, aspirante de la alianza Libre. Ambas revelaciones ocasionaron diferentes reacciones en la ciudadanía, la cual cuestionó si Bolivia merece tener gobernantes que expresan este tipo de discursos.
Lara, en un reciente acto público, comparó a los enfermos de cáncer con el estado de la corrupción en el país; mientras que, en una anterior transmisión por TikTok, señaló que prefiere rodearse de gente sin profesión antes que estar con profesionales deshonestos, infiriendo que la corrupción y la inmoralidad son inherentes al nivel de formación académica. Estas palabras forzaron al excapitán a hacer aclaraciones y disculpas públicas.
Por su parte, la verificadora Chequea Bolivia reveló que Velasco registró ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) la cuenta @Jpvel de X (antes Twitter), en la cual fueron descubiertos un par de publicaciones racistas entre el 2010 y el 2012, donde habla de eliminar a un sector de la población boliviana. El vocero de Libre, Tomás Monasterio, adelantó que el hecho se trata de guerra sucia y aseguró que Velasco no es autor de tales comentarios.
El analista, Luis Alberto Ruiz, pidió a Lara detener la hostilidad de sus discursos: “¿Qué te hemos hecho? ¿Qué ha hecho Bolivia para merecer un hombre como vos (…) para hacer política o mofa de la sensibilidad y el dolor de los bolivianos? Reaccione, denos un día de paz. No se hace política con la salud ni con los niños autistas… Sigue maldiciendo a Bolivia, basta”.
Sobre el caso de Velasco, el periodista y analista político, Andrés Gómez Vela, señaló: “Ya tuvimos un vicepresidente racista, David Choquehuanca. Sus ataques a los diferentes dejaron una sociedad fracturada. ¿Quieren repetir esa historia? El etnocentrismo y el egocentrismo abren las puertas al fascismo. Quien insulta justifica el racismo. Quien lo justifica se cree infalible”.

