Padres de colegios católicos: seremos control social contra pederastas y no queremos ataques de encapuchados

Los padres de familia de los colegios católicos afirmaron este jueves que serán control social para que los pederastas sean sancionados y piden que sus niños no sean amedrentados ni atacados por grupos de encapuchados.

Los padres de familia de los colegios católicos indicaron- a través de un comunicado que leyó una de sus representantes, Olivia Calderón- que “nosotros como instituciones jesuitas y católicas, defenderemos la ideología de la fe católica y por ello nos pondremos como control social para que se garantice una investigación seria y no una manipulación de mezquindades y factores políticos”.

En ese marco, el representante del colegio San Ignacio, Héctor Castellón, remarcó que ahora los padres acompañarán “a la Iglesia y al Ministerio Público para que no haya encubrimientos o alguna cortina de humo ante los hechos de pederastia que han pasado antes y los que se están descubriendo”.

Por lo que aseguró que como padres de familia estarán en alerta y no permitirán que ningún “(cura) delincuente” se parapete en algún colegio católico para realizar este tipo de actos o para esconder a esas personas.

Las declaraciones surgen, después de que los colegios San Calixto, San Ignacio de La Paz y Sagrado Corazón de Jesús de Sucre fueron amedrentados y atacados por grupos de personas que, según denuncias, dañaron psicológicamente a los estudiantes, tras la publicación del periódico español El País, donde se reveló el diario del jesuita fallecido en 2009 Alfonso Pedrajas más conocido como Pica, quien en sus memorias confiesa haber vejado a al menos 85 niños y adolescentes.

“No podemos dejar que el ataque sea tan violento contra nuestros niños”, indicó Castellón.

El Secretario Ejecutivo Área de Educación de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), Jorge Fernández, resaltó que no sólo los estudiantes de esas unidades educativas fueron amedrentados por “grupos de encapuchados”, sino también los colegios de convenio, los cuales alcanzan al 19% de todo el sistema educativo.

Para Fernández, estos hechos han provocado un impacto muy fuerte para los estudiantes tanto de los 85 unidades educativas privadas y de las 1.524 escuelas de convenio ya que están pasando clases en un ambiente que no es apropiado y que es generado por temas externos.

“El impacto no solo se manifiesta en los procesos de enseñanza y aprendizaje sino en toda la comunidad educativa, padres, maestros, estudiantes. El hecho de ser parte de elementos que generan agresión es muy fuerte y lo rechazamos”, acotó.

De acuerdo con Fernández, en Bolivia hay 85 unidades educativas privadas de diferentes congregaciones, jesuitas, salesianos, entre otros, además de 1.524 de convenio, los cuales son organizados por las diferentes obras como Fe y Alegría, Don Bosco, Escuelas de Cristo, entre otras .

El representante del Colegio San Calixto, Carlos Torrico, reiteró que ahora los estudiantes de esa unidad educativa ya no quieren ni vestir el uniforme por miedo a ser atacados.

Por lo que aseguró que hasta la fecha no recibió ninguna respuesta del Ministerio Público ni de la Defensoría de la Niñez ya que solicitó que se garantizara la seguridad a 100 metros a la redonda de la unidad educativa.

Fernández también aseguró que a la fecha tampoco recibieron alguna información del Ministerio de Educación solicitando la revisión de los convenios con la Iglesia, pese a que las autoridades lo anunciaron la semana pasada.

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