Suman cuatro los ministros que salieron por corrupción; evistas levantan las manos

El ala radical del Movimiento Al Socialismo (MAS), que está a cargo de la dirección de ese partido, se aleja del gobierno de Luis Arce, decide “levantar las manos” y dice que dejará de insistir con su pedido de cambiar a sus colaboradores. El anuncio se hizo ayer tras la renuncia del exministro Juan Santos Cruz, envuelto en acusaciones por presuntos cobros de coimas. Es la cuarta autoridad que sale del gabinete por denuncias de corrupción en lo que va de la gestión del primer mandatario.

“El hermano Evo nos ha recomendado a todos los dirigentes de la dirección nacional que no nos metamos en los cambios de gabinete, entonces, por esa razón es que nosotros hemos dicho, no vamos a sugerir a ningún funcionario, a ningún ministro ni viceministro para que pueda colaborar en la gestión. Es su gestión del presidente Luis Arce Catacora y su gabinete ministerial, por lo tanto, nosotros deslindamos responsabilidades de todo lo que pueda pasar dentro de los ministerios”, informó a Página Siete el vicepresidente del MAS, Gerardo García.

El dirigente político recordó que desde 2021 le pidieron al jefe de Estado, de forma insistente, que cambie a los ministros más observados, pero Arce “no obedeció”. Por eso, a estas alturas, después de cumplirse media gestión de Gobierno, la dirigencia del MAS se cansó de insistir y levanta las manos de cualquier hecho irregular que se pueda presentar en el Órgano Ejecutivo. “Como instrumento político no nos metemos y ya no vamos a seguir insistiendo en cambios, él (Luis Arce) es responsable de los actos que pueda pasar”, añadió.

Salieron por corrupción

En los dos años y medio del gobierno de Arce, Santos Cruz es el cuarto ministro que sale del gabinete manchado de acusaciones de presunta corrupción.

El primero fue Wilson Cáceres, quien era ministro de Desarrollo Rural y Tierras y apenas duró 22 días en el cargo. Fue destituido por Arce en medio de denuncias de nepotismo y de tráfico de influencias.

El segundo caso es el de Edwin Characayo. En diciembre de 2020 reemplazó a Cáceres, pero duró apenas cuatro meses en el cargo. En abril de 2021 fue sorprendido con las “manos en la masa” cuando cobraba una coima de 20 mil dólares en pleno centro paceño. El hombre fue procesado y sentenciado a ocho años de cárcel por el delito de cohecho pasivo al extorsionar a una familia de menonitas.

El tercer caso es el de Adrián Quelca, que fue ministro de Educación hasta el 12 de noviembre de 2021, cuando renunció a su cargo por una denuncia de tráfico de influencias por la designación de cargos en esa cartera.

El cuarto caso es el de Juan Santos Cruz, quien el viernes 12 de mayo renunció al Ministerio de Medio Ambiente y Agua acusado del cobro de elevadas coimas a las empresas que se adjudicaban la ejecución de proyectos. Hasta ayer se detuvo a dos personas, una exfuncionaria y el sobrino de Cruz, que eran los encargados de comprar inmuebles con el dinero de las coimas.

Asimismo, la Fiscalía amplió la investigación contra Santos y pidió a la Policía que se active la alerta migratoria para evitar que la exautoridad salga del país. No obstante, tres días después de su renuncia se desconoce el paradero del exministro.

Para el vicepresidente del MAS son muchos más casos de ministros observados por las bases del MAS. Citó por ejemplo al ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, y de Salud, Jeyson Auza. Aparte de ellos, los ministros de Gobierno, Eduardo del Castillo, de Justicia, Iván Lima, y de la Presidencia, María Nela Prada, son las autoridades más criticadas y en repetidas ocasiones el MAS exigió que Arce los cambie, pero el jefe de Estado no escuchó pedidos, exigencias ni sugerencias.

García también mostró su extrañeza ante el silencio de los dirigentes de las organizaciones del Pacto de Unidad. “Lamento mucho que nuestros dirigentes de las organizaciones sociales como la Única, interculturales, bartolinas, el Conamaq, Cidob, ni la Central Obrera, nadie dice nada. No sé si son cómplices o parte de esta corrupción, eso nos extraña”, afirmó.

A propósito de la Central Obrera Boliviana (COB), el viernes su dirigencia, que se define como parte del actual gobierno, exigió a Arce mediante resolución una evaluación urgente y conjunta del trabajo de los ministros. “Para que se realice el cambio de varios de ellos que hoy están dañando nuestro proceso y hacen quedar mal a nuestro gobierno”, indicó.

Ayer, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, descartó el pedido cobista, porque según su versión, cuando Arce se reúne con dirigentes de organizaciones sociales constantemente evalúa a sus ministros. “Las evaluaciones respecto al cumplimiento de una gestión de una autoridad de Gobierno son permanentes, no hay una fecha determinada porque nuestro Presidente (Luis Arce) tiene reuniones periódicas con las organizaciones sociales y seguramente ahí le plantearán las observaciones que se tengan”, dijo.

Hasta ayer, la cartera de Medio Ambiente y Agua estaba acéfala. Arce no designó al reemplazante de Santos ni se pronunció sobre las denuncias.

“El hermano Evo nos ha recomendado a los dirigentes que no nos metamos en los cambios. Deslindamos responsabilidades”

Gerardo García, dirigente

Pareja: Arce protege a un gabinete inepto con denuncias

El analista político Franklin Pareja observó la gestión del presidente Luis Arce y la de sus ministros. Afirmó que el jefe de Estado protege a un gabinete muy desprestigiado por su “ineptitud y manchado con denuncias de corrupción”.

“Hay una política de protección a los ministros porque han anulado completamente la figura de la interpelación en la Asamblea Legislativa, que es el espacio fiscalizador. Lamentablemente hoy por hoy está muy desprestigiado el gabinete, no solamente por su ineptitud, sino también porque están lastrados por denuncias de corrupción”, dijo Pareja a Página Siete.

Si Arce no cambia a los ministros observados, quien asume el costo político es directamente el mandatario, agregó Pareja. “Si el Presidente no cambia ministros con sentido de oportunidad, todo el desprestigio y falta de gestión la asume el Presidente y no el ministro. Es inexplicable como no cambia colaboradores. Nada tiene que ver esto con hacerle concesiones al señor Evo Morales”, puntualizó.

Para el analista, por lo menos el 80% de los colaboradores de Luis Arce deberían ser cambiados porque, además de las denuncias de corrupción, la población no percibe el trabajo que ellos hacen y no se reportan beneficios al país.

Después de cumplir la mitad de su gestión, Arce enfrenta una ola de críticas de la población por las denuncias de corrupción e irregularidades de varios de sus ministros.

Entre los últimos casos están las observaciones contra los ministros de la Presidencia, María Nela Prada, y de Gobierno, Eduardo del Castillo, luego de conocerse la entrega de autos comisados por la Aduana, pero que eran vehículos robados de Chile. El último caso es el del exministro Juan Santos Cruz, acusado de cobrar millonarias coimas desde su despacho.

FUENTE: PÁGINA SIETE

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